
24 de febrero de 2009 (By JR)

24 de febrero de 2009 (By JR)

NO QUEDA PACIENCIA
CONTRA LA CRISIS
DESOVEDIENCIA
(sic)

Un poema de Víctor M. Díez
en el libro ‘León Palimpsesto’
ESCRIBIR al ritmo de lo que cuece
en la cocina estorbas.
Madre hacía adentro
rosquillas. Agujeros.
Nuestra madre hacia adentro.
Otra más,
nuestra madre rusa.
(Receta escribe,
poema huele,
hermano).

El próximo miércoles 28 de Enero
a las 20:30 horas, en La Casa Encendida (Madrid),
dentro del FESTIVAL HURTA CORDEL:
~ ~ ~
PAISAJE RIMBAUD
~ ~ ~
una pequeña pieza musico-poético-teatral
con Cova Villegas (voz), Javier Iriso (fondos sonoros)
y Víctor M. Díez (poemas y objetos)

Os esperamos …

"Doctor en Alaska"
Si lo recuerdan, en la serie, un joven neoyorkino nada sobrado de recursos es becado por una institución privada para acabar sus estudios de medicina. Como contrapartida, el Doctor Fleischmann deberá ejercer durante unos años como médico en una pequeña localidad, según le dicen, de la Costa azul. Cuando se dispone a cumplir su parte del trato vestido con bermudas, camisa hawaiana y gafas de sol, se entera de que Cicely, es un diminuto pueblo de la Costa azul, pero de Alaska. El lugar es de lo más surrealista, hace un frío que pela, los alces cruzan por el medio del pueblo que fue fundado por un ex-astronauta con pinta de jugador de béisbol, el taxi es una avioneta, el locutor de la radio local habla de Kant y de Walter Benjamín en sus alocuciones, la enfermera es una mujer india con muy malas pulgas que no admite consejos… En fin, frío y alucinación, para un Doctor Fleischmann que no sale de su estado de shock.
La misma cara que le vemos al señor Rafael Doctor esas pocas veces que se cae por León. Me le imagino cruzando el puente de los leones, hablando con la Consejera de Cultura o, quizás, con nuestro ínclito Concejal de ídem. Doctor en Alaska sería una buena metáfora para su situación, deberían reponerla en las televisiones locales. No quiero opinar sobre este trabajo en concreto, no quiero criticar algo que no hemos podido ver aún (hablaremos más adelante). Ni siquiera creo que, estratégicamente, convenga ponerse en contra de iniciativas de carácter contemporáneo, precisamente quienes las reclamamos todos los días. Bastante “tocino” cultural tenemos ya a nuestro alrededor, para cometer el error de rechazar iniciativas de apertura. No obstante, creo que el director del Musac y su equipo deberían empezar a ser conscientes de que el azar les ha hecho caer aquí, en esta ciudad fría y surrealista del noroeste glaciar, una Alaska a escala. Y asumir su situación con inteligencia. Quitándose, de momento, los zancos sobre los que cruzan las Eras de Renueva y, renovar ellos también, esa actitud de “modernitos madrileños” a los que les han dado parcela en provincias para, si lo hacen bien, conseguirles algo mejor en un lugar donde los pingüinos no anden por la calle principal. Aquí también hay cosas interesantes que conocer, Doctor.
Sin red. Esa es la consigna de los tiempos.
Que no haya retorno.
El tatuaje de este siglo lleva escrito:
un alambre tenso es el verdadero camino de la vida.
Vértigo, velocidad y brillo. Violencia.
Todos desprecian la música diminuta de las cosas.
Sólo caballos salvajes. Trapecios oscuros.
Y hablo del mundo de los vivos.
VÍCTOR M. DÍEZ
(Del libro ‘Circo varado’)
Pasar las puertas, abrir las estaciones
hacer un agujero en la nieve para escuchar
cada día en el lugar exacto.
Su voz de ayer para mañana.
Así atiende su labor
le procura su aliento, lo lleva en la boca
toda la vida. Para raíces que duermen
su deshora, pero también para enjugarse
la fiebre.
VÍCTOR M. DÍEZ
(Del libro ‘Evaporado va’)