May 27, 2009

Recordatorio: Recital de KARLOTTI el próximo jueves 4 de junio en León

Juan Carlos Valle, Karlotti

Y SIN EMBARGO
AQUÍ ESTAS TÚ
DONDE LAS DERROTAS LO CURAN TODO
CON LA ESCUETA ALEGRÍA
DE ESTOS PAJAROS DE TINTA

JUAN CARLOS VALLE, KARLOTTI
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http://Lasfloresencarnadas.blogspot.com
http://blogpw.karlotti.eu/
http://www.myblog.es/karlotti
Ame o pobo o bo poema

Poesiah ah ah!… del amigo BUYO

 http://oidoentierra.blogsome.com/images/Jazz.jpg

Poesiah ah ah!
~ ~ ~

http://oidoentierra.blogsome.com/images/UNICA%201.0.jpg

¡OJO!
Con sólo hacer un click puedes:

Ver el álbum
y (lo que es mejor:)
Reproducir las diapositivas
de los poemas ‘reciclados’
de BUYO

 ~ ~ ~

May 24, 2009

‘Ciao, ULLÁN’

 

     FUE SÁBADO

Nunca es primavera, muerte entre las flores. Hace tiempo, me decías, que las cosas han dejado de suceder. ¡Qué panorama! ¡Qué país! Hace tiempo que te refugiabas en secretas ondulaciones. Contemplabas el mundo como aquél desierto de Atacama, te dabas a la contemplación de sus ondulaciones, ahora que ya no te llegaba nada a los oídos. Los ponías pero no, escuchabas pero nada. Pero no perdías el humor, vendaval sin rumbo, escéptico apasionado… Morir en sábado, cuando salen los suplementos culturales en los periódicos… ¡Qué ironía! Tú, que los dabas por muertos, tanto ha. Se los lleve el viento. Un beso, maestro.

Vm10

 

Se puede acceder a dos viejos artículos de Vm10 sobre JOSÉ-MIGUEL ULLÁN, a propósito de la presentación de ‘Ondulaciones’, en Peatóm (haz click):

Tren de voces

"Llamándo para atrás"

 

May 22, 2009

4 de Junio / JUAN CARLOS VALLE, ‘KARLOTTI’, cierra en León el ciclo ‘Cuatro Cuartetos’ y presenta su libro ‘Postales de humo’

Filed under: Almanaque, Convocatorias
Juan Carlos Valle, Karlotti, cierra el ciclo de poesía 'Cuatro Cuartetos'

ESTA MAÑANA
 
he ido a Correos
 
con toda la noche
 
en una discreta caja.
 
He puesto sellos de urgencia
 
y se la he enviado al diablo.
 
 
 
 
(él llena a veces mi almohada de
 
agujas y chinches)
 
 
~ ~ ~
 
 
Creo que soy demasiado viejo para madurar,
 
lo cual me tranquiliza.
 

 
 
No es que a mi edad tenga muchas ganas de vivir,
 
pero, ¡estoy acostumbrado!

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Karlotti con la poeta Déborah VukusicJUAN CARLOS VALLE ‘Karlotti’ nació por primera vez en Maside.
Posteriormente renacerá en tantas ocasiones como episodios iniciáticos adornan su intensa biografía.
 
Poeta, viajero y agitador tabernario, siempre en la órbita de una vanguardia lúdica y militante, abraza la esencia de la vida descalza y libérrima, escapando de todos los estamentos que lo quieren domesticar (familia, trabajo, estado…).
 
Fruto de su constante experimentación vital, participó en movimientos políticos o literarios en León y Valladolid; recorrió una imaginaria ruta de la seda hasta la India durante dos años de deriva psicogeográfica; compartió bares alternativos trenzados a base de jazz, poesía y amistad (’El cafetín del largo Adiós’, ‘El Farolito’…), y plasmó una pequeña parte de su aprendizaje en revistas y libros colectivos, más concretamente en su poemario personal "Todos los jueves salvo la luna". Cabe reseñar, también, que es uno de los promotores del Festival de Poesía Salvaxe de Ferrol.
 
La mayor parte de la sabiduría destilada por la vivencia radical de Karlotti permanece inédita. En su nuevo libro "Postales de humo", publicado por la asociación de ciudadanos de Ferrol Fucobuxán, podrá conocerse una de las personalidades más singulares y fascinantes de la cultura no oficial ibérica. 

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El próximo 4 de Junio, Karlotti presentará su nuevo libro de poemas, ‘Postales de humo’, en la Biblioteca Pública de León, acompañado por CHEFA ALONSO (percusión), ÓSCAR BÁRCENA (bajo eléctrico) y MARTA GÓMEZ (piano), dentro del ciclo CUATRO CUARTETOS que coordina el poeta VÍCTOR M. DÍEZ.
May 14, 2009

Una postal Deicida

 

COMO NOS LA TOCÁBAMOS AYER…

La capacidad transformadora de la imaginación, había quedado en el estante de los slogans. ¿Imaginación al poder? Imaginemos (un poner, que dicen los castizos) que tenemos nuestro poder de seducción, nuestro poderío… Bien, así éramos los muchachos de entonces: habíamos perdido la inocencia rala de los hermanos mayores y, aunque creíamos en cosas, nos daban la risa los que habían cambiado el alzacuellos por la chapa. O sea, nos daban bastante la risa y la chapa. Preferíamos la ironía a la heroína, lo excéntrico a lo nuclear,  y el sexo en todas sus categorías excepto a lo militar, es decir a cuatro patas. Ni del OPUS, ni del PCE, ni del PRYCA, coño. Sin saberlo estábamos en el cola del after punk, pero a la leonesa. Ahí aparecen nuestros matadioses: NOT DEI FOR ME. Deicidas nos la tocaban bastante bien, entonces. Incansables creadores de lemas: Moderno de cartón piedra, cloro al clero, camionero de fortuna… Recuerdo, y volvemos a la capacidad de contra-información, la subversión del lema felipista “Crearemos 800.000 puestos de trabajo” en otro anti- OTAN: “Sí, pero 800.000 puestos de combate”. Poetas de lo castizo, “Ni texas ni Arizona, el oeste está en León”, de lo cotidiano; un buen día desaparecieron de la vista con la intermitencia extremeña de Zapico, con la berlinesa luz de un portero de noche de Pajares, con la erótica ausencia de Dora, Dora… Vuelve a ser la de antes. Y qué decir, ya avisaron los antiguos: nunca invites a gracia de niño ni a trino de pájaro. Lo de la prima Scarlett es un golpe bajo… Nos vemos allí abajo, pues.
Vm10

 

 (Happy dei)

May 4, 2009

Canción para el que esconde

 

Las hojas vivas (Escolio)

Una lectura apretada del autor de Escondido y visible 

Portada de 'Escondido y visible', de Ildefonso Rodríguez~ ~ ~
Una pulsión de narrador y de viajero amamanta al que sueña. El que se despide deja una nota “Carga leche y ladrillos es el Shadow Waltz”. No tengas miedo a decir. Ni a tu doble, ni al espectro que dejas sentado ahí, o te acompaña en los trenes y siempre elige ventanilla para ollar la ribera opuesta. Los pies dentro del río activan la memoria de lo derruido, como señal de la que está siempre cayendo. Un mundo en destrucción. Y una alegría en el miedo. No lo que es, lo que está siendo. No lo que fue, lo que se está yendo. Un vibrato la voz, un sedal de pesca vibrando, la imagen temblando en el sueño. Un duermevela del vigía; del fumador que sentado no puede estar, que pasea de aquí para allá. Libre volador que parece encerrado porque ha creado su mundo y ahora se asfixia porque es perfecto. Él, lo querría más ancho, menos firme, más de otro, más adentro.

Tengo al otro en la palma de la mano y me siento culpable cuando la cierro. Pero no sé de qué, si de aplastarle o de que se me haya escapado. Ese soy yo, el deseoso, eterno insatisfecho, amante de las liturgias, que me niego cuando me expreso y me reivindico cuando me pierdo. El laberinto está en mí, pero en mi menor. Ese soy yo, soy tú, el que vendimió y regresó sucio de poemas en la vuelta. El perverso polimorfo que muestra sus juguetes a las niñas, el Hombre de los caramelos, que tenía un almacén lleno de ellos. El que escribe poemas en prosa. El que escribe al trán trán. El que tiene gatos que le miran, el que tocó el diván de Freud cuando creyó que nadie le miraba.  

Finalmente el viaje era en redondo, el mundo un palomar, en que la colección de lo visto y lo oído zurea como las voces de los otros en la siesta. La casa es fresca y umbría, ¡Ay!, es caliente y fría. La casa es disfraz, es desliz. El baúl está lleno de esos disfraces que nadie reconocería, como tus trajes abstractos o concretos. El de tuno, el de músico de banda… Pero  qué digo yo: eso no son disfraces, son uniformes. “Se le vio…” en la casa de lenocinio, en las carbonerías, en las puertas entreabiertas de los remendadores de cosas, a los que saluda como uno más del gremio. Sus poemas restañen, son remiendo. Y no discutiremos por un quítame allá esas prosas. Un diálogo de cañas en el club de jazz o una conversación de pajas en la era. Agrimensor surrealista, pedagogo de escuela presocrática. ¿Tú mides o no mides? Qué preguntan ahora los niñatos. Esta es mi letra de canción para el que esconde y es visible la guitarra. 

El corazón es un medio. Una barca que surca lo común: las casas de estudiantes, los locales de ensayo, las redacciones de revista en las cocinas. Lo común es propio, propio de un tiempo. Escribir en un piano a cuatro manos. Tomar de esto y de aquello, volver al colinón. El escritor automático, el proto-secretario, el niño al que se le daban las redacciones. Todos están ahí condensados en la gota sobre el cartoncito, me la tomo y leo.  

Víctor M. Díez