Nocturno en Berlín
No te vi bajo los tilos ni en los taxis.
Ni abrazado a la nostalgia de un muro
hecho terrones para turistas.
La huida es un títere
junto al puente imaginario.
De lo enorme a lo diminuto
desgrana el dramaturgo,
como tú, sus personajes de siempre:
ocupantes de la nada, el mendigo
que juega golf contra la mañana.
La extrañeza de una hoguera nocturna
en las afueras.
No conviene venir solo, nos decías.
No te vi en la penumbra ni en los trenes
de tu ciudad arrasada.
VÍCTOR M. DÍEZ
(en referencia a W. BENJAMIN)
(en referencia a W. BENJAMIN)





